¿Se habla buen o mal Español en Estados Unidos?

Debido al enorme flujo migratorio de hispanohablantes a Estados Unidos, nos encontramos hoy con un crisol lingüístico donde se funden las diversas variantes del español para formar una gran amalgama de acentos, usos gramaticales incorrectos, modismos, regionalismos y expresiones coloquiales muy distantes de lo que pudiera catalogarse como un buen Español. Y es que cada inmigrante trae consigo el idioma que aprendió desde niño en su tierra natal en donde, dependiendo de la región en la que se crió y su estrato social, adquirió el acento propio de la misma. Así mismo, el buen o mal uso del idioma es directamente proporcional al grado de educación recibida. Es aquí donde se mezclan todos y donde se avizora un futuro para el idioma común.
Cabría preguntarse entonces ¿Qué es un buen Español? Un buen Español es aquél con un acento neutro, rico en vocabulario, y gramaticalmente ajustado a las normas que lo rigen, un español en el que no se omitan las eses en su dicción y por supuesto, donde se empleen correctamente los pronombres personales de “usted, ustedes o tu” en vez del “vos” (utilizado en Argentina y en algunas regiones de Colombia) o del “vosotros” en España; y no es que éste último sea incorrecto sino que solamente es usado en la península Ibérica mas no en Latinoamérica. El empleo del “vos” conlleva otro error en la conjugación de los diferentes tiempos verbales. Oímos frecuentemente expresiones tales como “vos venís” en vez de “usted viene o tu vienes” o algunas otras como “decí”, “hablá”, “contá” en vez de “dí”, “habla” o “cuenta”. Así mismo, no es error ni puede catalogarse como mal Español la dicción con “eses” de las palabras con “c” o “z” que los Españoles pronuncian diferente.
Pero lo que definitivamente no podemos aceptar es el ser contagiados por expresiones tales como “Llámame pa’trá”, en lugar de “Llámame de regreso”. Esta y otras tantas solo contribuyen al degeneramiento del idioma.